Los Fuegos está inserto en el corazón de City Bell. Este lugar mágico nace el 10 de mayo de 1914, fue José Guerrico, en nombre de la Sociedad Anónima City Bell quien compró 300 hectáreas y le puso este nombre al pueblo en homenaje a tres generaciones de la familia Bell que habían desarrollado actividades industriales en el lugar, colaborando con la prosperidad y crecimiento de toda la región. Desde aquel momento el pueblo nunca detuvo su crecimiento, tanto demográfico como comercial e inmobiliario. En la actualidad cuenta con un gran centro comercial, que crece año a año con la apertura de nuevos locales, patios y galerías. El comercio textil, la actividad cultural y gastronómica que se encuentra en City Bell atrae en gran número a propios y a visitantes.
Las actividades deportivas también tienen su lugar destacado con tres canchas de golf, canchas de tenis, hipismo, fútbol, rugby, hockey, natación y gran cantidad de gimnasios.
Las expresiones culturales son también un punto fuerte, teniendo como estandarte el Teatro de Cámara de City Bell, junto a otros espacios y galerías.
La variedad de los cafés y restaurantes en estos últimos cinco años han obligado a todos aquellos que buscan pasar un momento placentero junto a sus amigos y seres queridos a visitar City Bell en busca de ese lugar que los aleje del ruido de la ciudad y le brinde la tranquilidad necesaria.
Es en este lugar y en una antigua casona que nace Los Fuegos. El living reciclado, el salón con vista a la huerta y la arboleda, el jardín con sus mesas y fogones, la cava, la barra de tragos, todo transmite la tranquilidad que solo se puede sentir en un lugar exclusivo, pensado para quienes pueden llegar a disfrutarlo con la plenitud de sus sentidos.
Aquí la gente se encuentra con amigos, con personajes interesantes de la vida de City Bell, con sus amores y comparten en cada uno de los espacios una comida muy especial siempre con un estilo único, sea cual fuere el plato que elijan.
Mixtura de platos de inmigrantes con clásicos argentinos, donde los hornos de barro, infiernillos, hierros y calderos moldean las diferentes propuestas con cocciones lentas que terminan realzando los sabores.
Los aromas frescos de las hierbas de la huerta orgánica distinguen a todos y cada uno de los bocados cuando se contraponen con el sabor y la textura maravillosa que sólo es capaz de crear el fuego junto al hierro fundido.
Los Fuegos tendrá su propia historia, ya marcada por la mística y la memoria de un pueblo tan encantador como sorprendente.
Exclusividad, virtuosismo, vanguardia y calidez quedan al alcance solo de quienes puedan apreciar y disfrutar un lugar como este.
